Primero que todo quiero agradecer a toda la familia y amigos que han mandado mensajes de apoyo y cariño
Me encanto recorrer las calles de San Cristóbal y conversar un poco con su gente. Ahí aprendí, como en otros lugares, que la gente de pueblo esta muy conciente de los efectos que el crecimiento turístico tiene. No es fácil competir con los grandes inversionistas que con fracciones de sus fortunas pueden multiplicar su capital. Por otro lado los nativos consiguen alimentarse como empleados de estas inversiones foráneas o aprovechando el fluyo de dinero.
En una plaza artesanal conversé con un artesano y le explique mi deseo de conocer mejor la cultura de la gente con quien trabajo en San Francisco. El me recomendó dos libros al respecto: “Las Aventuras de Don Chipotes o cuando los pericos mamen” por no se acordaba quien (ahora se que es Daniel Venegas) y “La Frontera de Cristal” de Carlos Fuentes. Ya tengo una larga lista de sugerencias acumulada durante mi visita en México así que me estaré internando en una biblioteca cuando regrese.
Yo por mi lado compre “La Libertad” por Krishnamurti y me encanto. En la página 25 me relacione muy bien con las siguientes líneas:
“Es responsabilidad del educador crear un ser humano nuevo, dar origen a un ser humano diferente que no conozca el miedo, que confíe en si mismo; él creará una nueva sociedad, una sociedad totalmente distinta de la nuestra, porque la nuestra está basada en la envidia, en la ambición, en la corrupción. La verdadera libertad sólo puede legar cuando surge la inteligencia, o sea, la comprensión de lo total, del proceso total de la existencia.”
En reflexión, este educador existe en cada uno de nosotros, al igual que el potencial transformativo. En parte, este viaje se ha dedicado a cultivar ambos a través de la meditación. Me he dado cuenta que cuando presiono este proceso me estanco y que lo mejor que puedo hacer es dejarme ser. La mejor autodisciplina no es forzada sino una realización del momento donde lo mas obvio se manifiesta, donde nos aceptamos tal y cual como somos, donde nos liberamos del pensamiento. Es ahí donde nuestra mente se conecta con la ‘comprensión de lo total.’ Bueno, por ahí estoy volando.
Después de San Cristóbal me tome un bus a Palenque y conocí a un Filipino que vive en Los Ángeles. Decidimos andar juntos un rato y en Palenque conocimos a un gringo que nos recomendó un hostal a $30 pesos la noche. Después de a ver estado en las alturas de San Cristóbal llegue a un calor aturdidor. Por suerte el hostal donde nos quedamos estaba construido sobre el tercer piso del edificio y no estaba totalmente encerrado por sus paredes. Era una sala grande como con 10 camas, siete mujeres y tres hombres. Llegamos bastante tarde y por lo tanto los otros huéspedes dormían. Me di una ducha rápida y me dirigí derecho a la cama. El calor y la humedad no inducían a usar muchas prendas y ni la sabana era necesaria. Éramos un grupo de turistas semi-desnudos agotados por el clima y ansiosos por visitar las ruinas de Palenque.
¡Y que ruinas eran!! Que mágico es observar, contemplar, y deslumbrarse con la arquitectura, la historia y el misterio de la cultura Maya. Que conocimientos pudieron alcanzar! Poco sabemos decisivamente pero si sabemos que la fuerza de esa civilización todavía se siente. Hoy en día, Celtal, Chol y otros dialectos mayas representan principales formas de comunicación entre la gente local. Palenque esta centrado en lo que se considera parte del último pulmón de Norte América. Esta selva es el albergue de los monos aulladores que se escuchan con poderío mientras recorres las ruinas. Hace poco unos turistas italianos terminaron perdidos en las montañas de la selva por querer seguir el sonido de estos animales.
De Palenque me dirigí para Agua Azul, una serie de vertientes de aguas cristalinas procedentes de las montañas que forman lagunas y cascadas de diferentes tamaños. Ahí me tuve que quedar la noche peleando con los mosquitos y las enormes cucarachas para que al otro día pudiera recorrer otros dos brazos de los cinco ríos que se dividen y se juntan en varios puntos de la jungla. José Antonio y Manuel fueron muy amables de darme un tour por partes no frecuentadas y disfrute tremendamente de la hermosa fauna y flora. Hasta encontramos algunas cuevas entre las cascadas habitadas por ‘golondrinas’ y otros animalitos como un tipo de armadillo-cerdito que también sale por la noche.
Devorado por los mosquitos y tábanos pero feliz de el inesperado paraíso en el que caí, me subí otra vez a una camioneta que transportaba locales hasta la carretera donde pasaba la micro en su ruta entre dos pueblitos, Palenque y Ocosingo. Hubiese sido más fácil moverse en los buses turísticos llenos de extranjeros pero no solo significaba gastar más plata sino también alejarme de la gente local. Por supuesto tengo que mencionar que mi pinta de wero no me la quitaba nadie y ponerse en ciertos contextos era también convertirse en algún tipo de animal exótico. La mejor representación de esto eran las reacciones faciales y miradas fijas de muchos niños.
De la micro, o combi como le dicen en provincia, me subí a un bus con destino a Campeche. La idea era salir de Campeche hacia todas las ruinas al este de esta misma. Pero el destino tenía otro camino para mí. Me vino una diarrea fulminante y entre los dolores de estomago y el ardiente calor de Campeche no me dieron ganas de hacer mucho. En vez de cuidarme el estomago se me ocurrió hacer un curanto para compartir con mis nuevos amigos del Hostal Monkey que debe ser el hostal con mejor vista en México. No solo prepare curanto pero compre una botellita de tequila para celebrar no se que, y ahí estuvimos hasta las 3 o 4 de la mañana fumando, tomando y comiendo. Lo pase súper bien escuchando música y aprendiendo un poco sobre la vida en Campeche, una ciudad que ha recibido mucha inversión para el turismo en los últimos años. La ciudad de Campeche fue una de las primeras ciudades construidas por los españoles. Ahí se dio la primera misa católica en el ‘Nuevo Mundo’ y eran comunes los saqueos por Piratas. Esto ultimo fue tanto que la ciudad se transformo en un enorme fuerte para proteger los vienes procedentes del mar dirigidos al continente y viceversa; me imagino que lo posterior eran las riquezas y lo anterior las armas de guerra.
Puede que sea evidente por que no me levante temprano al día siguiente y me recorrí las ruinas de Edzná y las Grutas Xtancumbilxunaám, pero bueno tendré que volver. Mientras tanto, decidí que no me perdería las ruinas de Chichen Itza en el estado de Yucatán que hace poco fue declarada una de las Siete Maravillas del Mundo por la UNESCO. Y menos mal que llegue tempranito porque al mediodía la cantidad de turistas era impresionante.
Cansado con tanto viajar compre un pasaje a Tulum en la costa caribeña. Finalmente llegaría a bañarme en las hermosas aguas de la costa de Quintana Roo. ¡Que belleza! No podía creer lo maravilloso que seria llegar a las playas de Tulum. Ahí arrendé una cabañita y conocí gente de corazón grande y espíritu maduro. Debajo de los árboles nos tirábamos en una hamaca a tomarnos una chelita y nos deleitábamos de la puesta de sol. El agua siempre estaba tibia, la arena blanca y fina, el agua cristalina. Que más se podía pedir. La cabañita con piso de arena y sin electricidad que por eso Reyes, el administrador, me proveía con velas.
El segundo día me fui ‘snorkling’ cerca de los arrecifes de coral blanco y nade junto a varios bancos de pececitos azules, amarillos, verdes, violetas. Pasamos por frente de las ruinas de Tulum que bordean la costa como podrán en el Álbum de Fotitos (Parte 2). Las mañanas eran muy lindas y algunos nos íbamos directamente a bañarnos. Los cangrejos se escondían al caminar y las iguanas se soleaban sobre las rocas.
Lo ocurrido en esta entrada fue escrito en Cancún entre el 25-26 de Julio y unas horas me desaparecí del mapa por un rato. Pronto volvería a finalizar mi viaje con una semana en el DF.
Desde San Cristóbal a Tulum y de vuelta al DF
La Magia del Sur: Oaxaca y Chiapas
En Oaxaca me conseguí un hotelito rápidamente y salí a caminar para disfrutar los primeros rayos sobre esta lindísima ciudad. No quise ni volver a revisar lo que decía mí guía sobre esta ciudad y decidí guiar
Después de acompañarla seguí mi camino, volví al hotel a descansar y en unas horas apareció Lior con su alegría y buena vibra, aunque un poco enfermito. Andaba un poco mal del estomago y parecía que la medicina que le había dado la curandera no le estaba ayudando. Lo deje descansar mientras yo me recorría la ciudad. Mientras caminaba una calle principal unas señoras entraban a una casa residencial. Yo, como ustedes saben muy bien, salude amablemente …y una de ellas me pidió con mucha insistencia si podía ayudarla con una bolsa pesada. Yo por supuesto dispuesto a ayudar en cualquier cosa con tal de entrar en cualquier lugar no fácilmente accesible le dije que si y tome la bolsa de carbón que necesitaban entrar a la casona. Una ves a dentro me presente, me notaron la cara de forastero y me preguntaron si quería ver el tapete que le habían echo a una mujer recién fallecida. El tapete o más bien el dibujo de la V
Llegue al Hotel y Lior no está nada de bien. La verdad es que estaba pensando en volverse al DF para recibir asistencia médica. Conversamos un rato pero estaba muy mal para acompañarme a encontrarme con Olivia. Me junte con Olivia en un restaurante a tomarnos un café y a conocernos un p
El lunes pasado conocí a una francesa muy buena onda que me ayudo a reorientarme y a tomar decisiones muy importantes para este viaje. Al día siguiente me despedí de las calles de Oaxaca y me c
Yo me hubiera quedado más tiempo pero Diana tenía que volver a cambiar al DF y Chiapas estaba demasiado lejos para que Xochitl se tomara un par de días por Chiapas. Así que en la oscuridad de la noche alumbrada por la misma cantidad de estrellas y luciérnagas nos dirigimos a teotitlan donde nos despedimos y retome los pasos de vagabundo solitario y viaje un día completo para llegar a San Cristóbal de las Casa donde me encuentro ahora.
San Cristóbal es un pueblo muy pintoresco y aunque el turismo esta bajo, su infraestructura central esta
Mi plan ahora es ‘puebliar’ por Chiapas y conocer su gente, cultura, historia y naturaleza. Por lo que veo esto me puede tomar fácilmente unos 5 anos…jajaja. Pero como no tengo esa disponibilidad en este momento voy a hacerla corta. No voy a quedarme tranquilo se no me tiro en las aguas carib
Todavia conociendo el monstruoso y maravilloso DF
Le pregunte a Guillermo muchas cosas y una de esas era si el me podía recomendar algún lugarcito barato pero cerca de la ciudad donde podía alojarme. El me recomendó un hotel donde el lleva a su novia de repente que esta a 15 minutos del centro en Metro y solo cuesta 150 pesos (15 dólares) al dia. Me dio la dirección y dijo que me bajara en la estación del Metro San Cosme. Ahí me baje y camine al hotel. Desafortunadamente estaba lleno y al caminar un par de cuadras a la avenida me dijeron que había otro hotel a la vuelta. Así es como llegue al Hotel Tres Caminos, un hotel de pasada pero tranquilo. Me acuerdo que prendí la tele y me encontré con una película porno con el volumen a todo dar. Apagué la tele y leí, me relaje, me bañé y salí a darme vueltas por el barrio. Por ahí encontré un mercado lleno de todo lo que te puedas imaginar. Ahí me comí unos taquitos con un juguito natural muy rico.
El martes pase por un optómetro quien me arreglaro los lentes y me saco el rollo de viajero en dos patadas. El tipo fue muy amable y ha trabajado en el barrio haciendo lo mismo por más de 25 anos. El compadre me empezó a contar lo peligroso que estaban las cosas y como habían asaltado a un cuate en frente de el. Yo la verdad es que no había sentido el peligro pero tanto que me han echado miedo, uno igual anda extra precavido y con un ojo en la espalda. En fin, el tipo me explico sobre las mafias del Metro, la circulación de billetes falsos, las corrupciones de la policía, etc. Igual como este compadre, he tenido la suerte de conocer mucha gente que me ha dado una mano, me ha guiado y se ha preocupado mucho por mí.
El miércoles conocí a mi “primo lejano” el Cacho Duvanced que más bien puede ser mi tío. Tiene 51 anos y es un tipo muy simpático y con una energía muy intensa y agradable. Me llevo por Coyoacán donde pude ver el otro lado del DF. Ahí no hay tantos vendedores ambulantes como por ejemplo lo hay en el metro donde esta lleno de vendedores que se la pasan vendiendo huevadas. Ahora esta muy de moda la venta la musica piratiada en MP3 y los vendedores andan todos con la música a todo chancho vendiendo diferentes tipos de compilaciones románticas, roqueras, clásicas, troveras, rancheras, etc. En fin, Cacho me llevo al barrio de Coyoacan (una delegación dentro del Estado de México) donde esta el Museo de Frida Khalo y la casa/museo de Leon Trotsky. Todavía no entro a ver las exposiciones pero me recorrí el barrio y me encanto. Es un barrio tranquilo, limpio y todo esta más arregladito como suele suceder en lugares que tienen un mejor nivel económico. Ahí pasan los buses turísticos, los cafés son más ricos, la comida es más cara, más barcitos y restaurantes bacanes. Me gusto y hasta me dieron ganas de encontrarme un lugarcito por ahí, pero Cacho me ofreció que me fuera a su casa un par de días pues el vive bien cerca (a una hora caminando).
El cacho es un gran músico poeta que le gusta mucho la vida bohemia. El tipo es inteligentísimo y muy bueno para la cháchara. Es uno de esos tipos que no tiene un pelo en la lengua (y como dice el, especialmente cuando se depilan). Te lo dice tal cual como lo ve y eso me gusta mucho. Aunque uno pueda discordar con aspectos de su estilo de vida, la verdad es que lo sentí como familia y el también a mi. Ahora me estoy quedando en su departamento y hasta ayer estaba su hija Victoria “Vic” que se viene para el de DF desde Pachuca donde estudia nutrición y vive con su mama y hermano, Jerónimo. Se nota que Vic quiere mucho a su papa y que tienen una linda relación. El lunes llega Jerónimo y el plan es hacer un asadito juntos.
Han pasado un par de días desde que escribí lo anterior y antes de subirlo al blog quería añadir un par de cosas más. Ayer me lo camine todo. Me fui a Teotihuacan donde subí las pirámides del Sol y
Todavía me estoy quedando con mi primo y la verdad es que me ha tratado como familia, con mucho amor. Mientras más lo conozco mas me cae bien y me siento más y más cómodo quedándome en su casa. Realmente tiene un muy lindo corazón y tiene un verdadero don como músico. Nos cagamos de la risa y lo pasamos muy bien. Gracias a el he podido conocer mejor la ciudad y también a mi mismo.
Después de volver de las pirámides comimos una ensalada con el Cacho y el se fue a trabajar, a tocar unos tanguitos por ahí. Yo me fui a explorar la noche del DF por primera vez. Me fui a
Recorrí los boliches del barrio, me comí unos tacos mientras conversaba con un bailarín llamado Arturo. Una de las cosas que le comentaba era lo asombrado que estaba con la cantidad de policías con metralletas parados alrededor de ciertos lugares. El me explicaba que hay gente importante que va a algunos de las discotecas y/o bares, pues ellos están ahí para protegerlos. No encontré un lugar salsero y decidí irme hacia
Después del bailoteo me tome un taxi con un taxista que estudio metafísica y nos pusimos ha tener una charla tan buena que nos quedamos afuera de la casa conversando por como media hora. Es probable que nos juntemos a tomar un cafecito antes que me vaya. La verdad es que hay mucha gente bacán por acá y me siento muy bendecido que en estos pocos días he podido conocerlos y compartir con ellos.
Ahora estoy en designada por la UNESCO como Patrimonio a
primer dia en el DF

También me contó sobre su pequeño pueblo en Oaxaca donde, aunque nadie se muere de hambre, se vive la imposibilidad de ahorrar y conseguir cosas, no como los que han aventurado por el norte y han vuelto a comprar casa y auto. Por lo que me contó, el impacto del dólar a incrementado los precios de las cosas y el interés por objetos mas allá de lo necesario, y también ha causado un gran impacto en la vida familiar.

Mi nuevo amigo Luís es un Oaxaqueño muy simpático que fue tan amable de darme muchos concejos para que me cuidara y hasta me ayudó a conseguir mi pequeño Hotel antes de seguir su camino. Antes de dejarlo ir, almorzamos y conocimos otros Oaxaqueños de un pueblito cerca del de Luis. Estamos pensando en ir a verlos cuando llegue por allá. Por mientras les mando un fuerte abrazo y les cuento que mi primera impresión de México a sido muy agradable. Apenas conozco el mero centro y me siento muy a gusto.

