Todavia conociendo el monstruoso y maravilloso DF

En estos pocos días que llevo en el DF he podido ver grandes contrastes entre la gente y sus barrios. Me la he pasado caminando, conversando con gente, comiendo, trabajando, viajando en Metro, perdiéndome y encontrándome. El martes conocí a Guillermo, un joven que trabaja en el centro, entre todo el caos del comercio callejero y su intensidad aturdidora. Justo antes que yo le preguntara algo me dijo con su marcado acento chilango, “I don’t speake Ingles” y después de unos segundos de seriedad se largo a reír. De ahí conversamos un rato y me contaba que esta trabajando 7 días a la semana para pagar el nuevo departamento que compro a 15 minutos del centro. Un departamentito que le he esta costando 380.000 pesos (38 mil dólares).


Le pregunte a Guillermo muchas cosas y una de esas era si el me podía recomendar algún lugarcito barato pero cerca de la ciudad donde podía alojarme. El me recomendó un hotel donde el lleva a su novia de repente que esta a 15 minutos del centro en Metro y solo cuesta 150 pesos (15 dólares) al dia. Me dio la dirección y dijo que me bajara en la estación del Metro San Cosme. Ahí me baje y camine al hotel. Desafortunadamente estaba lleno y al caminar un par de cuadras a la avenida me dijeron que había otro hotel a la vuelta. Así es como llegue al Hotel Tres Caminos, un hotel de pasada pero tranquilo. Me acuerdo que prendí la tele y me encontré con una película porno con el volumen a todo dar. Apagué la tele y leí, me relaje, me bañé y salí a darme vueltas por el barrio. Por ahí encontré un mercado lleno de todo lo que te puedas imaginar. Ahí me comí unos taquitos con un juguito natural muy rico.


El martes pase por un optómetro quien me arreglaro los lentes y me saco el rollo de viajero en dos patadas. El tipo fue muy amable y ha trabajado en el barrio haciendo lo mismo por más de 25 anos. El compadre me empezó a contar lo peligroso que estaban las cosas y como habían asaltado a un cuate en frente de el. Yo la verdad es que no había sentido el peligro pero tanto que me han echado miedo, uno igual anda extra precavido y con un ojo en la espalda. En fin, el tipo me explico sobre las mafias del Metro, la circulación de billetes falsos, las corrupciones de la policía, etc. Igual como este compadre, he tenido la suerte de conocer mucha gente que me ha dado una mano, me ha guiado y se ha preocupado mucho por mí.


El miércoles conocí a mi “primo lejano” el Cacho Duvanced que más bien puede ser mi tío. Tiene 51 anos y es un tipo muy simpático y con una energía muy intensa y agradable. Me llevo por Coyoacán donde pude ver el otro lado del DF. Ahí no hay tantos vendedores ambulantes como por ejemplo lo hay en el metro donde esta lleno de vendedores que se la pasan vendiendo huevadas. Ahora esta muy de moda la venta la musica piratiada en MP3 y los vendedores andan todos con la música a todo chancho vendiendo diferentes tipos de compilaciones románticas, roqueras, clásicas, troveras, rancheras, etc. En fin, Cacho me llevo al barrio de Coyoacan (una delegación dentro del Estado de México) donde esta el Museo de Frida Khalo y la casa/museo de Leon Trotsky. Todavía no entro a ver las exposiciones pero me recorrí el barrio y me encanto. Es un barrio tranquilo, limpio y todo esta más arregladito como suele suceder en lugares que tienen un mejor nivel económico. Ahí pasan los buses turísticos, los cafés son más ricos, la comida es más cara, más barcitos y restaurantes bacanes. Me gusto y hasta me dieron ganas de encontrarme un lugarcito por ahí, pero Cacho me ofreció que me fuera a su casa un par de días pues el vive bien cerca (a una hora caminando).


El cacho es un gran músico poeta que le gusta mucho la vida bohemia. El tipo es inteligentísimo y muy bueno para la cháchara. Es uno de esos tipos que no tiene un pelo en la lengua (y como dice el, especialmente cuando se depilan). Te lo dice tal cual como lo ve y eso me gusta mucho. Aunque uno pueda discordar con aspectos de su estilo de vida, la verdad es que lo sentí como familia y el también a mi. Ahora me estoy quedando en su departamento y hasta ayer estaba su hija Victoria “Vic” que se viene para el de DF desde Pachuca donde estudia nutrición y vive con su mama y hermano, Jerónimo. Se nota que Vic quiere mucho a su papa y que tienen una linda relación. El lunes llega Jerónimo y el plan es hacer un asadito juntos.


Han pasado un par de días desde que escribí lo anterior y antes de subirlo al blog quería añadir un par de cosas más. Ayer me lo camine todo. Me fui a Teotihuacan donde subí las pirámides del Sol y la Luna, y me colé a un tour de gringos donde explicaban un poco más de la misteriosa cultura que un día desapareció. Después pase por el museo que tienen ahí y de ahí regrese a la Casa del Cacho. Tengo las patas echas bolsa.


Todavía me estoy quedando con mi primo y la verdad es que me ha tratado como familia, con mucho amor. Mientras más lo conozco mas me cae bien y me siento más y más cómodo quedándome en su casa. Realmente tiene un muy lindo corazón y tiene un verdadero don como músico. Nos cagamos de la risa y lo pasamos muy bien. Gracias a el he podido conocer mejor la ciudad y también a mi mismo.


Después de volver de las pirámides comimos una ensalada con el Cacho y el se fue a trabajar, a tocar unos tanguitos por ahí. Yo me fui a explorar la noche del DF por primera vez. Me fui a la Zona Rosa que es equivalente al Castro de San Francisco. Ahí recorrí un poco y termine tomándome un cafecito para agarrar energías. El lugar estaba lleno pues me senté con unas chilangas muy simpáticas que me orientaron un poco. En el siguiente video podran apreciar una banda de rockeros que realmente estuvieron muy buenos.

Recorrí los boliches del barrio, me comí unos tacos mientras conversaba con un bailarín llamado Arturo. Una de las cosas que le comentaba era lo asombrado que estaba con la cantidad de policías con metralletas parados alrededor de ciertos lugares. El me explicaba que hay gente importante que va a algunos de las discotecas y/o bares, pues ellos están ahí para protegerlos. No encontré un lugar salsero y decidí irme hacia la Condesa, otro barrio de parrandas lleno de barcitos y restaurantes. La gente que va a estos se nota que tiene plata. Me lo camine todo y por ahí me recomendaron que fuera al “Mama Rumba” por la Zona Roma Sur. Camine y camine hasta que la encontré y ahí me quede bailando hasta las 4 de la mañana. Que buena estuvo. Conocí un grupo de universitarios muy simpáticos, un salsero increíble y dos mujeres que hacen Pilates. Una de ellas me quiere contactar con un joven del DF que también trabaja con familias que han sido afectadas por la migración hacia EEUU, lo cual me pareció fabuloso y espero poder conocerlo.


Después del bailoteo me tome un taxi con un taxista que estudio metafísica y nos pusimos ha tener una charla tan buena que nos quedamos afuera de la casa conversando por como media hora. Es probable que nos juntemos a tomar un cafecito antes que me vaya. La verdad es que hay mucha gente bacán por acá y me siento muy bendecido que en estos pocos días he podido conocerlos y compartir con ellos.


Ahora estoy en la UNAM, que esta última semana ha sido designada por la UNESCO como Patrimonio a la Humanidad. Me dolían tanto los pies que me saque los zapatos y me tire a ver un partido de fútbol de unos jóvenes, me tome un raspado de tamarindo y descanse las ampollas. Espero que todos estén muy bien. ¡Los Quiero Muchísimo! Creo que el jueves me largo para el sur, ahí les cuento. Fuerte abrazo y mucho amor.

1 comentario:

Pia dijo...

Hola Pete;
no sabes como he disfrutado tus aventuras, me parece genial que te hayas encontrado un pariente y artista mas encima, sigue pasandolo fabuloso y escribiendo para disfrutar contigo. Besos desde Petaluma y saluda al Cacho departe nuestra.