La Magia del Sur: Oaxaca y Chiapas

El miércoles ante pasado agarre un bus y me vine para Oaxaca donde llegue a las 6:30 de la mañana. Sabía que estaba mi amigo Lior por estos lados y ya sentía que era hora de partir para el sur. Desde mi última entrada a este blog y mientras todavía estaba en el DF me di unas vueltas por el Zócalo donde vi manifestaciones por campesinos de Veracruz, aproveche de visitar el Templo Mayor, visite la exposición de Frida Kahlo en el Palacio de Bellas Artes, camine por el Paseo de la Reforma, y visite el Museo Nacional de Antropología. Hay mucho más en el DF para ver pero ya sentía que tenía que volver a retomar el paso.

En Oaxaca me conseguí un hotelito rápidamente y salí a caminar para disfrutar los primeros rayos sobre esta lindísima ciudad. No quise ni volver a revisar lo que decía mí guía sobre esta ciudad y decidí guiarme por el instinto. Camine por la famosa Calle Alcalá, me encontré con el Templo de Santo Domingo y mientras volvía hacia mi hotel escuche lo que parecía haber sido un choque. Me di media vuelta y verifique que una van se había incrustado el la puerta del conductor de un Nissan. Otros autos se empezaron a estancar a sus alrededores y pronto las típicas bocinas egocéntricas empezaron a demandar el despejo de las vías. La mujer del Nissan se bajo del auto y desorientada trataba de calmarse y orientarse pero la nerviosidad de sus movimientos era clara. Un vehículo impaciente paso por un constado gritando que el de la culpa era el de la van y el de la van le gritaba la culpa a la mujer por no haber respetado su prioridad de paso. Nadie se bajaba o se acercaba a ayudar pues yo con un poco de reservación por ser mi primer día en una ciudad completamente desconocida me acerque, le saque una foto a la patente (esto lo aprendí de ti Pablito) y le dije a ella que no se preocupara por que ya tenía una foto de la patente de la van. Sentí su alivio y su inmediata confianza en este güerito que le extendía una mano y ahí mismo me pidió que la acompañara a mover el carro. Me metí al auto y así es como empezó mi amistad con Olivia Cruz, una Oaxaqueña de Ixtlan.

Después de acompañarla seguí mi camino, volví al hotel a descansar y en unas horas apareció Lior con su alegría y buena vibra, aunque un poco enfermito. Andaba un poco mal del estomago y parecía que la medicina que le había dado la curandera no le estaba ayudando. Lo deje descansar mientras yo me recorría la ciudad. Mientras caminaba una calle principal unas señoras entraban a una casa residencial. Yo, como ustedes saben muy bien, salude amablemente …y una de ellas me pidió con mucha insistencia si podía ayudarla con una bolsa pesada. Yo por supuesto dispuesto a ayudar en cualquier cosa con tal de entrar en cualquier lugar no fácilmente accesible le dije que si y tome la bolsa de carbón que necesitaban entrar a la casona. Una ves a dentro me presente, me notaron la cara de forastero y me preguntaron si quería ver el tapete que le habían echo a una mujer recién fallecida. El tapete o más bien el dibujo de la Virgen de la Soledad hecho en este caso de arena pero que también se hace de aserrín, y estaba dedicado a la madre de estas señoras que había fallecido hace 9 días. Esta tradición Oaxaqueña son 9 días de rezos hacia la difunta que le ayudan ascender al cielo y descansar de su alma. La señora había muerto a los 88 anos. Me agradecieron mucho y me invitaron a los últimos rezos esa misma noche a las 23 horas para que viera como posteriormente ponen la arena en cajitas que después se llevan a sepultar al día siguiente. Agradecí mucho la invitación y les dije que haría lo posible por llegar. Seguí mi camino pensando en que iba a invitar al Lior y a Olivia quien me había invitado a un café para agradecer mi solidaridad.

Llegue al Hotel y Lior no está nada de bien. La verdad es que estaba pensando en volverse al DF para recibir asistencia médica. Conversamos un rato pero estaba muy mal para acompañarme a encontrarme con Olivia. Me junte con Olivia en un restaurante a tomarnos un café y a conocernos un poco. Ella es una mujer muy dulce pero un poco seria. De apoco creo que se ha ido soltando conmigo. El sábado fuimos a Monte Albán y el domingo recorrimos Tule, Tlacochahuaya, Mitla y Hierba el Agua. Después de un sábado que culmino con el desmallo de Lior en el baño del hotel donde sus únicas palabras eran “estoy muy mal,” amaneció mucho mejor sin la alta fiebre ni las fuertes tensiones musculares que no lo dejaban dormir. Cuando volví de mis travesuras del domingo Lior me dijo que ya estaba bien y que de todas formas se iría para el DF por unos días. Todas maneras nos encontraríamos en San Cristóbal en unos días siendo mis planes estar en Chiapas este próximo jueves 12 de julio.

El lunes pasado conocí a una francesa muy buena onda que me ayudo a reorientarme y a tomar decisiones muy importantes para este viaje. Al día siguiente me despedí de las calles de Oaxaca y me conseguí un pasaje en una van a Huautla que queda en la esquina noreste de Oaxaca. Llegue a las 2 de la mañana y me levante a las 8am por que tenia muchas ganas de conocer la ciudad de Maria Sabina, donde los Beatles llegaban a echarse sus ‘champis.’ Bueno, ahí conocí a varias personas pero lo mejor fue cuando dos muchachas del DF se acercaron a preguntarme algo. Conversamos un largo rato en el Zócalo junto a un muchacho que tenía su tiendita y terminaron invitándome a ‘puebliar’ por los alrededores de Huautla. Nos subimos a tras de unas camionetas donde los diferentes locales viajan por chamba y otras necesidades, y nos dirigimos a la casa de unos tíos de Diana, una joven periodista con una energía muy agradable. Ella y su amiga Xochitl viajaban entrevistando jóvenes y sacando fotos sobre la violencia de género. Pasamos por preciosos paisajes y pintorescos pueblitos para llegar a San Lorenzo donde todavía tiene una casita la mama de Diana y fue donde nos quedamos. Aparte de la comezón de mosquitos que tuve lo pase extraordinario. Hice prácticas de meditación asistidas por los frutos de la naturaleza que realmente no olvidare jamás. Compartí con una familia llena de humanidad pura, de corazón abierto y mente clara. Camine por cerros, me empape de tormentas tropicales y me reí como hace tiempo no lo hago.




Yo me hubiera quedado más tiempo pero Diana tenía que volver a cambiar al DF y Chiapas estaba demasiado lejos para que Xochitl se tomara un par de días por Chiapas. Así que en la oscuridad de la noche alumbrada por la misma cantidad de estrellas y luciérnagas nos dirigimos a teotitlan donde nos despedimos y retome los pasos de vagabundo solitario y viaje un día completo para llegar a San Cristóbal de las Casa donde me encuentro ahora.

San Cristóbal es un pueblo muy pintoresco y aunque el turismo esta bajo, su infraestructura central esta totalmente guiada a aquello. De todas maneras valió la pena caminar al mercado, comerme unos taquitos con un jugo de jamaica por unos pesitos, recorrer la plaza tangente donde han obligado a los artesanos a trasladarse para darle un mejor ‘look’ al centro y conversar con aquellos concientes y alertos a los cambios y desafíos que la humanidad confronta hoy. En general, San Cristóbal es una ciudad llena de conciencia donde muchos llegan a compartir conocimientos, al igual que cariño y amor. Me estoy quedando en un hostal de puros jóvenes donde dormimos 6 en un cuarto con camarotes y donde anoche nos quedamos fumando y chupando hasta tarde. Esta tranquila la onda y no siento personalmente ningún peligro aunque si escucho que hay que ser precavido.

Mi plan ahora es ‘puebliar’ por Chiapas y conocer su gente, cultura, historia y naturaleza. Por lo que veo esto me puede tomar fácilmente unos 5 anos…jajaja. Pero como no tengo esa disponibilidad en este momento voy a hacerla corta. No voy a quedarme tranquilo se no me tiro en las aguas caribeñas así que llegare por el Yucatán la próxima semana y luego pienso en bajar a Guatemala por unos días. No tenía idea que la ciudad que fue la capital Maya esta por esos lados y Guatemala debe ser una hermosura. Después tengo ganas para ver el final de la celebración de la Guelaguetza en Oaxaca donde se reúnen todos los pueblos a compartir sus bailes, comidas etc….aunque en Guatemala también habrá una celebración cerca de la luna llena. En fin, sigo igual que siempre con más posibilidades que soy capaz de realizar pero disfruto todo lo que el universo atraviesa por mi camino. Estoy muy feliz de haber tenido la oportunidad de conocer los pueblitos de donde viene las familias con la que trabajo en la Misión y creo que esto me esta dando una visión mas holística de nuestra región y el impacto internacional que el ser humano esta teniendo en NUESTRO planeta. Los quiero mucho y mi corazón siempre esta con ustedes.

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